miércoles, 8 de junio de 2011

Elaboración de Biofertilizante orgánico

La otra noche preparamos el biofertilizante orgánico a partir de los micro-organismos de montaña y otros insumos que detallo a continuación (para hacer 100 litros aprox.):
5 libras (2.5kg) de harina (polvo) de rocas.
1 galón de melaza (5 dulces de panela diluidos en 1 galón de agua).
5 libras (2.5 kg) de ceniza de madera
2 litros de leche fresca
50 libras (25 kg) de estiércol (usamos de conejo)
80 litros de agua sin cloro (aprox.)
1 barril con tapa hermética
1 tubo flexible de 1m de largo (aprox)
Material para 1 trampa de gases: 1 conector de riego, 1 arandela de sujeción, 1 botella de plástico reciclada.
1 cubo

Procedimiento:

1. Por un lado, en el barril, deshacemos lo más posible el estiércol en la mitad del agua y añadimos la ceniza. Lo mezclamos bien durante un buen rato. Cuanto más mezclado y deshecho, mejor. Esta parte es un poco asquerosa y pronto comienza a emitir un fuerte olor a amoniaco. 
Mezclamos el estiércol con agua y tratamos que se deshaga
Añadimos la ceniza al estiércol con agua
2. Por otro lado, en el cubo, mezclamos la melaza, la harina de rocas, la leche y los microorganismos activados en líquido. Removemos bien.
Mezclamos la leche y los microorganismos líquidos
Añadimos la harina de rocas
Mezclamos bien
3. Vertemos la segunda mezcla a la primera y removemos bien.

4. Añadimos agua hasta casi llenar el barril, pero asegurándonos de que dejamos un espacio vacío para que por la presión del proceso de fermentación anaeróbico no se reviente luego la tapa. [Honestamente, a nosotrxs se nos olvidó dejar este espacio vacío y, tras apenas un día de fermentación, en el patio había un gran reguero de m***da. Tuvimos que abrirlo, vaciarlo un poco y volverlo a sellar.]  

5. Antes de poner la tapa, realizamos un agujero en la parte superior, suficiente para que encaje el conector de riego perfectamente. Al conector de riego le enchufamos la manguera y la sujetamos con la arandela.


6. Tapamos el barril, y metemos el otro extremo de la manguera en una botella plástica llena de agua. Esto permitirá que los gases producto de la fermentación anaeróbica salgan, pero que no deje entrar el aire.

¡Ya está preparado! Ahora sólo hay que esperar un mes antes de poder utilizarlo.
El barril hay que guardarlo en un lugar a resguardo del sol y de la lluvia.


Si cuando lo abramos está morado o huele apestosamente mal, entonces habrá que descartarlo porque no ha funcionado el invento. Sólo nos queda esperar a ver qué tal.

Una vez esté listo, se puede almacenar hasta por un año, siempre que esté sellado sin aire en un recipiente oscuro. 

El biofertilizante tiene numerosos usos. Además de como abono, sirve como fungicida e insecticida básico, y como activador biológico de los cultivos, por lo que fortalece la salud de las plantas y estimula la protección de los cultivos contra plagas y enfermedades.

Para utilizarlo como foliar sobre las plantas, hay que reducirlo en 3/4 partes de agua sin cloro. Se puede también regar el sustrato con él, diluyéndolo en la misma proporción. Nunca hay que utilizarlo en horas de sol directo porque perderá su poder y puede quemar a las plantas.


Nos vemos en elhuertodelaquebrada.

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